veía unas montañas sobre el sol,
veía como el mundo va cambiando color,
veía como algunos van buscando
y no encuentran pero siguen,
van por tierra y van volando,
te prometo que sentí la libertad,
allí no importaba nada,
solo había que jugar,
salíamos en pares,
en tríos o en cuartetos,
corríamos en moto
y bailamos por el techo,
éramos jovenes
y aún lo seguimos siendo,
nos tatuábamos en bares,
nos comíamos a besos,
prometimos proteger la juventud,
y brindamos 10 tequilas celebrando la salud,
nos veían brillando ya de lejos
y aunque no nos entendieran hacían por entendernos,
y entendimos que un idioma es pa entenderse,
y si no sirve pa eso pa nosotros no merece
dame vida,
dime de dónde vienes,
cuéntame qué te mueve,
hoy tengo todo el tiempo,
todo el tiempo pa entenderte,
y sentirme pequeñito
en un mundo tan extraño,
y tan bonito
me enamoré,
como hago en todos lados,
pero ella no y acepté que había palmado
porque el cielo tiene algo preparado
más bonito que las cosas que yo hubiera imaginado,
recé a varias estatuas,
pedí que destruyeran
las leyes de mi vida
que ahogan la belleza.
ideas que acepté por el camino,
y que ahora me pregunto
en qué momento he asumido
que la vida era tan recta,
soy idiota,
ahora sé que las normas
solo se hacen de una forma,
y me recuerdo cuando falta la comida que
todos somos inmigrantes en un cuerpo lleno heridas.
